¡Refréscate con la fiesta cultural de Chile!
El Día de los Patrimonios en Verano, que se realiza por primera vez, nos invita a refrescarnos y a reconocer que esta época del año también es patrimonial. Es una celebración en los barrios que vuelven a encontrarse, en las plazas llenas de conversaciones, en los viajes con mochila, en el descanso esperado y en el tiempo que se vive en familia y con amigos.
El país es un mapa vivo de experiencias que nos invitan a compartir como en vacaciones. Hay recuerdos que se activan apenas llega el verano: juegos que nos divierten, canciones que suenan una y otra vez y se quedan grabadas para siempre, comidas que saben a casa y a días más largos, como la sandía, las humitas con tomate y los helados. Momentos que se viven a la sombra, pasando las tardes entre risas y diversión.
Este verano, el patrimonio se refresca en la memoria y se comparte en comunidad. Porque salir, descansar, compartir, viajar, jugar y encontrarse también es una forma de cuidar lo nuestro.