El patrimonio también es cuidarnos. Cuidar a otros, escucharnos, encontrarnos con ternura y empatía, y acompañarnos como comunidad forma parte de lo que somos y de nuestra identidad.
El Día de los Patrimonios en Verano se vive desde el encuentro consciente: compartir espacios, memorias y conversaciones, poniendo al centro el cuidado mutuo, el juego como forma de vínculo y el acompañamiento en los diferentes barrios de Chile.
El verano sigue siendo un tiempo de encuentro cotidiano -en plazas, calles y casas- donde estar en compañía, escucharnos y sostenernos cobra un sentido profundo. Vivir el patrimonio desde la cercanía, hoy, es también una manera de cuidarnos como comunidad.